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Medicina privada

Cuánto cuesta abrir una consulta médica privada en 2026

Redactado con apoyo de IA y revisado por el equipo editorial antes de su publicación.

Cuánto cuesta abrir una consulta médica privada en 2026

Abrir una consulta médica privada en 2026 requiere entre 15.000 y 45.000 euros de inversión inicial, dependiendo de si alquilas espacio en un centro compartido o montas tu propio local. Lo que muchos colegas descubren tarde es que los gastos mensuales fijos pueden superar fácilmente los 2.000 euros antes de ver al primer paciente.

Cuando empecé a trabajar en privado hace años, cometí el error de calcular solo lo evidente: alquiler, mobiliario básico y poco más. La realidad me golpeó el tercer mes, cuando sumé seguros, software, gestoría, material fungible y todos esos gastos que nadie menciona en las conversaciones de pasillo. Por eso quiero desglosar las cifras reales que he visto tanto en mi propia consulta como en las de colegas que han dado el paso recientemente.

Inversión inicial: los tres escenarios posibles

La inversión de partida varía enormemente según el modelo que elijas. He identificado tres perfiles claros entre los médicos que conozco:

Consulta compartida o coworking médico

Es la opción más económica para empezar. Alquilas una consulta por horas o días en un centro que ya tiene toda la infraestructura montada. La inversión inicial ronda los 3.000-8.000 euros, que incluyen principalmente el depósito del alquiler (normalmente dos mensualidades), el alta de autónomo, seguros obligatorios y poco más. El coste mensual suele estar entre 400 y 800 euros por dos o tres días a la semana.

Lo que muchos no calculan: en estos espacios normalmente no puedes dejar tu material permanentemente, así que necesitas un sistema de transporte o almacenaje. Además, la flexibilidad horaria es limitada. Si un paciente solo puede venir el jueves y tú solo tienes alquilado el martes y el miércoles, pierdes esa consulta.

Alquiler de local completo

Es el escenario más habitual cuando decides instalarte en serio. Aquí la inversión inicial se dispara: entre 20.000 y 45.000 euros no es raro. El desglose típico incluye:

  • Depósito de alquiler (dos meses): 2.000-4.000 euros
  • Obra y adecuación del local: 8.000-15.000 euros (esto sorprende siempre, pero un local comercial rara vez está listo para uso sanitario)
  • Mobiliario clínico: 4.000-8.000 euros (camilla, escritorio, sillas de espera, armarios)
  • Equipamiento específico de tu especialidad: 3.000-12.000 euros
  • Informática y software: 1.500-3.000 euros
  • Tramitación de licencias sanitarias y gestoría inicial: 1.000-2.000 euros

El alquiler mensual en una zona decente de una ciudad mediana está entre 800 y 1.500 euros para un espacio de 40-60 m². En Madrid o Barcelona, multiplica por 1,5 o 2.

Compra de local

Solo tiene sentido si tienes muy claro que vas a estar ahí muchos años. La inversión inicial supera fácilmente los 100.000 euros en ciudades grandes, aunque el coste mensual se reduce a gastos de comunidad, IBI y mantenimiento. No lo recomiendo como primera opción salvo que tengas un colchón financiero muy sólido.

Gastos mensuales recurrentes: la cifra que debes memorizar

Aquí está la trampa que pocos calculan bien. Por experiencia, estos son los gastos fijos mensuales reales de una consulta individual en local propio:

  • Alquiler: 800-1.500 euros
  • Cuota de autónomos: 400-530 euros (la base mínima en 2026 sigue subiendo)
  • Seguro de responsabilidad civil profesional: 100-250 euros/mes, dependiendo de tu especialidad. En traumatología estoy en el rango alto
  • Seguro del local: 40-80 euros
  • Gestoría y asesoría fiscal: 80-150 euros
  • Suministros (luz, agua, internet): 100-200 euros
  • Software médico: 50-150 euros (crucial no escatimar aquí, merece otra conversación aparte)
  • Limpieza: 150-300 euros
  • Material fungible básico: 100-200 euros
  • Mantenimiento de equipos: 50-100 euros

Suma total: entre 1.870 y 3.460 euros al mes antes de cobrarte un solo euro de sueldo. La cifra real para una consulta modesta pero digna ronda los 2.200-2.500 euros mensuales. Esto significa que necesitas facturar al menos 3.000-3.500 euros todos los meses solo para cubrir gastos y pagarte un sueldo mínimo.

Los costes ocultos que nadie cuenta

Después de años funcionando, he identificado gastos que aparecen y que nadie menciona cuando empiezas:

Formación continua obligatoria: Entre congresos, cursos de recertificación y actualización, cuenta con 1.500-3.000 euros anuales. No es opcional si quieres mantener el nivel.

Marketing y presencia digital: Aunque seas reacio, necesitas como mínimo una web decente (300-800 euros iniciales) y probablemente algo de publicidad online. Muchos colegas gastan entre 200 y 500 euros mensuales una vez que la consulta está rodando. Al principio puedes pasar sin esto, pero no indefinidamente.

Pérdidas por impagos: No todo el mundo paga. Cuenta con un 2-5% de impagos sobre tu facturación. Parece poco, pero si facturas 4.000 euros al mes, son 80-200 euros que desaparecen.

Baja por enfermedad o vacaciones: Cuando no trabajas, no facturas, pero los gastos fijos siguen ahí. Necesitas un colchón de 3-6 meses de gastos fijos ahorrados, lo que significa tener entre 7.000 y 15.000 euros disponibles. Esto no es inversión inicial, pero sí algo que debes construir rápidamente.

El software médico: donde no debes escatimar

He visto colegas intentar llevar su consulta con Excel y Google Calendar. Duran seis meses antes de venirse abajo. Un buen software medico no es un gasto, es una inversión en tu cordura y en cumplir con la normativa de protección de datos.

Las opciones van desde 40 euros mensuales para soluciones básicas hasta 150 euros para plataformas más completas. Mi recomendación después de probar varios: no mires solo el precio, comprueba que incluye gestión de historia clínica, agenda, facturación y que cumple con el RGPD. Si tienes dudas sobre qué sistema elegir, revisa nuestra comparativa de software médico donde analizamos las opciones principales del mercado.

Lo que he aprendido es que un software que te ahorra una hora a la semana en tareas administrativas vale cualquier diferencia de precio. Esa hora la puedes dedicar a ver un paciente más, que te reporta entre 50 y 100 euros.

Cuánto necesitas facturar para que sea viable

Vamos a los números realistas. Si tus gastos fijos son 2.500 euros y quieres pagarte un sueldo digno de 2.500 euros netos (que equivalen a unos 3.200 euros brutos en autónomos), necesitas facturar unos 5.700 euros mensuales solo para empatar.

Con un ticket medio de consulta de 60-80 euros (varía mucho según especialidad), estamos hablando de 70-95 consultas al mes, o unas 18-24 consultas semanales. Esto es perfectamente alcanzable después de los primeros 6-12 meses, pero no el primer día.

Por eso insisto: necesitas ese colchón financiero. Los primeros meses vas a facturar menos de lo que necesitas. Es normal. Todos pasamos por ahí.

Diferencias según tu especialidad

En traumatología, por ejemplo, necesito equipamiento específico que otras especialidades no requieren: ecógrafo (desde 8.000 euros uno decente), material de infiltraciones, férulas variadas. Un colega psiquiatra puede montar su consulta con una inversión muchísimo menor porque básicamente necesita un despacho cómodo y confidencial.

Si eres cirujano y quieres operar en privado, la cosa se complica: o alquilas quirófano en un hospital privado por procedimiento (con costes que van desde 800 hasta 3.000 euros por intervención según complejidad), o te asocias con un centro que tenga quirófano propio. La inversión inicial entonces es mucho mayor o directamente inviable sin socios.

Preguntas frecuentes que me hacen mis colegas

¿Puedo empezar sin dejar mi plaza en la pública?

Sí, de hecho es lo más sensato. La mayoría empezamos con consulta privada una o dos tardes por semana mientras mantenemos nuestro trabajo principal. Esto reduce muchísimo el riesgo y te permite construir cartera de pacientes gradualmente. Obviamente, verifica que tu contrato público te lo permita y declara correctamente la actividad privada desde el primer día.

¿Es mejor empezar solo o asociarme con otros médicos?

Compartir gastos con 2-3 colegas de especialidades compatibles puede reducir tu inversión inicial a la mitad. Yo he visto funcionar muy bien asociaciones de traumatólogo + fisioterapeuta + médico rehabilitador, por ejemplo. El problema es que necesitas personas con la misma visión y compromiso, lo cual no siempre es fácil de encontrar. Si tienes dudas sobre tu socio potencial, mejor empieza solo. Deshacer una sociedad mal planteada es carísimo y doloroso.

¿Cuánto tarda en ser rentable una consulta privada?

Por lo que he visto, una consulta empieza a generar beneficios reales (más allá de cubrir gastos) entre el mes 12 y el 18. Los primeros 6 meses casi siempre son de pérdidas o apenas empatar. Entre el mes 6 y el 12 sueles cubrir gastos y empezar a pagarte algo. A partir del año, si has trabajado bien tu reputación y la gestión, los números empiezan a ser interesantes. Cualquiera que te prometa rentabilidad en tres meses o te está mintiendo o tiene una red de contactos excepcional.

Mi recomendación práctica

Después de ver muchos casos de éxito y algunos fracasos, mi consejo es este: empieza pequeño y crece según demanda real, no según tus expectativas. Alquila por horas los primeros meses, valida que tienes pacientes suficientes, y solo entonces da el salto a un local propio.

No te endeudes más allá de lo que puedas cubrir con 12 meses de tus ahorros. He visto colegas pedir préstamos de 40.000 euros para montar la consulta de sus sueños desde el día uno, y acabar ahogados porque la demanda no llegó tan rápido como esperaban.

Invierte bien en tres cosas desde el principio: un buen seguro de responsabilidad civil, software médico decente que cumpla normativa, y asesoría fiscal que entienda de profesionales sanitarios. Escatimar en estas tres áreas te sale carísimo a medio plazo.

Y por último: ten paciencia. Construir una consulta viable no es cuestión de meses, es cuestión de años. Si después de 18 meses trabajando seriamente los números no salen, entonces sí, replantéate el modelo. Pero no tomes decisiones drásticas en los primeros seis meses, que es cuando todos dudamos si hemos hecho bien.